La capital Alemana es sin duda una de las grandes metrópolis europeas, pero aún así se nota una gran diferencia del resto: es una ciudad "joven" en comparación con sus capitales vecinas, debido a sus apenas 800 años de vida.
Algo que decididamente la destaca es su permanente proceso de cambio, el cual la ha llevado constantemente a ser constantemente una Berlín diferente, sin por eso perder su esencia.
Algo que decididamente la destaca es su permanente proceso de cambio, el cual la ha llevado constantemente a ser constantemente una Berlín diferente, sin por eso perder su esencia.
Siempre presente en la historia internacional, ha sufrido conflictos de los más graves, hasta quedar reducida a escombros luego de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, supo reconstruirse y convertirse en el centro de las miradas durante la Guerra Fría, período durante el cual permaneció dividida por el renombrado Muro de Berlín cuya caída, hace ya 16 años, significó el fin de una etapa y el comienzo de una nueva.
La Berlín de hoy es una moderna ciudad, caracterizada por sus anchas avenidas, sus palacios de estilo prusiano, sus museos y su activa vida cultural, lo que la convierten en cautivante para todos los turistas que la visitan año a año.
El Muro de Berlin: Todos hemos oído hablar del famoso Muro de Berlín, cuya caída marcó un hito en la historia a nivel mundial. Este muro se erigió el 13 de agosto de 1961 y durante 28 años dividió a la ciudad en dos, convirtiendo así a la parte oeste en una isla cercada en el centro de la república democrática Vida nocturna Para los noctámbulos, Berlín ofrece múltiples posibilidades en cuanto a restaurants, bares, lounges y discotecas, ubicados la mayoría de ellos en los barrios de moda: Mitte, Prenzlauer Berg y Friedrichshain. También comienzan a ganar popularidad los After-Work-Clubs, localizados estratégicamente a orillas del río Spree. Se trata de lugares con una atmósfera relajada y donde se sirven todo tipo de cócteles. En cuanto a la gastronomía, en Berlín se pueden encontrar platos para todos los gustos y degustar especialidades internacionales. Pero si lo que se quiere es disfrutar de la cocina tradicional berlinesa, sustanciosa y rústica, se puede optar desde los típicos "Imbiss", puestos en donde se puede comer algo rápido , hasta establecimientos especializados en la "Haute Cuisine". |


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